Alto de las Cruces -O-

El alto de las Cruces es otra de esas ascensiones que se encuentran perdidas en una isla desierta, alejadas de la civilización y en que, para acceder a su inicio, tienes que cruzar un lago lleno de cocodrilos, además de una selva en la que viven  dos tribus caníbales... Y digo esto porque  se sitúa en un concejo que cuenta con unas inmensas posibilidades en cuanto a recorridos, pues, además de este alto de las Cruces, también se encuentran los altos de las Estacas y la Corredoria, además de otras múltiples ascensiones de gran dureza, como Vigaña o Montovo. Se da la circunstancia, por si fuera poco, que las subidas de Las Cruces y la Corredoria conectan a través de una estrecha carretera, altamente recomendable, que atraviesa Dolia...
Este alto de las Cruces arranca en un cruce que encontramos en la carretera general que cruza longitudinalmente el valle, la AS-227, hacia Las Cruces y Dolia. Tras pasar el puente sobre el río Pigüeña la subida se mostrará en todo su esplendor y la pendiente crece bruscamente hasta situarse por encima del 10%, y todo ello por una carretera estrecha y, en un principio, escondida en la arboleda. Hasta que giramos para dirigirnos hacia el norte y entramos en el tramo más espectacular de la subida, un cortado vertiginoso, con pendientes que llegan hasta el 18%... Ese "clímax" del alto de las Cruces se cerrará a medida que la carretera vire hacia el este, volviendo a esconderse entre los árboles y tapando las vistas sobre el valle y la ladera contraria, por la que transcurre el también brutal alto de las Estacas (una buena combinación con las Cruces, tomen nota). Pasado el tercer kilómetro atravesamos un pequeño descansillo que nos dará aire con vistas a afrontar la última parte, dura, pero ya no a los niveles de lo anterior. Este alto de las Cruces finalizará en la  localidad de las Cruces, pudiendo continuar luego hacia la Cabruñana, la Corredoria, Santianes,...






Aquí tienes la subida en Google Maps: